Cartel en el frente o balcón de la propiedad
El cartel de "Vende" o "Alquila"
El código lleva a la ficha de esa propiedad. Cuando el cartel se muda, cambiás el destino a la ficha de la próxima.
El que pasa por la puerta escanea y ve fotos, precio y contacto. Cuando la propiedad se vende o se alquila, apuntás el mismo cartel a la próxima.
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El problema
Un cartel de chapa o de lona cuesta, y la inmobiliaria lo reutiliza en varias propiedades. Pero si lleva un QR común, ese código apunta a una sola ficha: cuando la propiedad se vende, el QR queda llevando a un aviso dado de baja o a un error del portal, y el cartel vuelve a la pila con un código que ya no sirve.
Con un QR dinámico, cada cartel tiene su código fijo y el destino se cambia en cada mudanza del cartel. Mientras tanto, las estadísticas muestran cuánta gente escaneó, que es un dato concreto para compartir con el propietario.
En la práctica
Imágenes ilustrativas
Casos de uso
Cartel en el frente o balcón de la propiedad
El código lleva a la ficha de esa propiedad. Cuando el cartel se muda, cambiás el destino a la ficha de la próxima.
Afiches de propiedades destacadas
Cada afiche con su código. El que pasa de noche o un domingo mira la propiedad completa desde el celular y te escribe.
Volantes, folletos en la propiedad
Un código que lleva al recorrido en video, al plano o al formulario para agendar visita. Si se agrega un tour nuevo, el folleto impreso lo incluye sin reimprimirlo.
Cartel de obra, lona del frente
La obra dura meses o años. El mismo código lleva primero al lanzamiento, después al avance de obra y al final a las unidades disponibles.
Cualquier cartel con un código propio
Los escaneos por día muestran si el cartel genera interés. No son consultas, pero es un dato real para charlar con el dueño sobre el precio o la difusión.
Ejemplos
Impresión
El cartel se escanea desde la vereda o desde la vereda de enfrente. Con la regla de un décimo de la distancia, para tres metros hace falta un código de unos 30 cm de lado.
Para chapa o lona a la intemperie, usá el PDF vectorial o el SVG: la imprenta lo escala a cualquier tamaño sin perder nitidez.
Contraste alto y fondo claro. Un código blanco sobre fondo rojo o de color puede verse lindo, pero muchos lectores leen peor los colores invertidos.
Si reutilizás carteles, anotá en el nombre de cada código a qué cartel físico corresponde ("Cartel 07 – lona grande"). Así sabés cuál cambiar cuando lo mudás.
Probá el código impreso a la distancia real y con sol de frente antes de colgarlo.
Antes de empezar
QRsito no publica propiedades: el código lleva a la ficha que ya tenés en tu web, en un portal o en redes.
Un escaneo no es una consulta: las estadísticas muestran cuántos escanearon, no cuántos se comunicaron.
El cambio de destino lo hacés vos desde el panel: QRsito no se entera de que una propiedad se vendió.
Preguntas frecuentes
Sí. Cada cartel lleva un código fijo; cuando lo mudás de propiedad, entrás al panel y cambiás el destino por la ficha nueva. El cartel no se toca.
Una buena opción es apuntar el código a tu listado de propiedades o a una página de "Vendida, mirá otras similares". Así el que escanea no ve un aviso dado de baja.
Sí. Cada código tiene sus estadísticas (escaneos por día, visitantes únicos, dispositivos) y las podés exportar a CSV para compartirlas.
Con los proyectos: por ejemplo uno para carteles de venta y otro para alquileres, o uno por sucursal. En el plan Pro, además, creás muchos códigos de una vez a partir de una lista de links.
Depende del tamaño. Como referencia, el lado del código tiene que medir al menos un décimo de la distancia: para escanear a tres metros, unos 30 cm. Mantené el margen blanco alrededor y un buen contraste.
Otros usos
Para entender cómo funciona por dentro: QR dinámico: el código que imprimís una vez · Cómo cambiar el link de un QR que ya imprimiste
Creá tu cuenta, pegá el link y descargá el código. Si mañana cambia el destino, lo que imprimiste sigue sirviendo.
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